A veces, sentimos que, al ser mujeres con múltiples roles, tenemos que ser como los vehículos “4×4”: capaces de superar cualquier obstáculo exigiéndonos el máximo rendimiento. Aunque en inicio suena halagador, tu voz interior te dice que algo no está bien. Lo sé porque también la escuché: es la intuición tratando de guiarnos hacia lo que es bueno para nosotras y alejarnos de lo que no lo es.

Por ello, además de dar prioridad al cuidado de mi salud mental y física, reconocí que el descanso es tan vital como el trabajo. Le doy su lugar a cada rol en mi horario diario: puedo ser dueña de mi negocio, esposa, mamá, hija, amiga y ciudadana sin enloquecer en el intento. Sé que sabes de qué te hablo porque lo ha vivido.  

Uno de mis instrumentos favoritos para lograr adelante cada rol de la mejor manera -todos tenemos días con altas y bajas- son los aceites esenciales. Es increíble lo mucho que pueden mejorar tu calidad de vida y la de tu familia estos productos que, más que un regalo de la naturaleza, son un bálsamo para el alma. 

Ya sea que estén en medio de un período de situaciones estresantes y quieras salir de él o que estés buscando alternativas para regalarte un cambio que te permita disfrutar a plenitud, quiero compartir contigo los beneficios que encontré al integrar los aceites esenciales como parte de mi rutina diaria .

Cuando comiences a ser parte de esta experiencia, notarás de inmediato cómo tus sentidos se estimulan gratamente y tu percepción de la realidad cambia para mejor. Luego, vas a querer –como yo- que muchas más personas conozcan las ventajas de estos óleos y se sientan felices de usars, como tú.

Por ejemplo, la sensación de calma y sosiego que experimenta luego de una jornada de sueño profundo es incomparable. Quizás te ha pasado que los problemas cotidianos te “roban” esta posibilidad de dormir tranquila. Con los aceites esenciales vas a mejorar significativamente la calidad de tu descanso y eso se notará en tus niveles de energía, así como en tu semblante. 

¿Qué son los aceites esenciales?

Sin duda, no se parece al aceite de oliva con el que cocinamos o el aceite que alguna vez se usó para los bebés. Son óleos extraídos de semillas, tallos, hojas, flores y hasta raíces, a través de un proceso especial de destilación o maceración . Se caracterizan por tener aromas intensos a causa de su concentración y pureza. 

Los aceites esenciales tienen infinidad de usos, pero es fundamental que sepas que pueden utilizarse con aplicación directa en la piel o el cabello, adecuados para aromaterapia y adecuados para el consumo. En este último caso, es clave contar con una asesoría experta, pues seguramente de las características de salud de cada persona la medida de las dosis a utilizar.

Sus propiedades particulares te permitirán utilizarlos para obtener efectos antibióticos, antisépticos, antiinflamatorios, antivirales y como regeneradores celulares. También para activar la circulación sanguínea, así como con fines relajantes y tonificantes. 

¿Y con qué propósito usaríamos aceites esenciales?

Son estupendos para minimizar el estrés, mejorar el ánimo de todos en casa, hacer más agradable la hora del baño, ayudar en la limpieza y desinfección de los espacios, además de encantar a tu familia con sus fragancias particulares. 

Tal vez hayas escuchado ya sobre los más populares y sus usos, como el de lavanda para ayudar a dormir completamente o el de rosa mosqueta para nutrir y suavizar tu piel. Pero te invito a que sigas conociendo sus propiedades y cómo su combinación puede resultar en un elixir de bienestar para tu vida y la de tus seres amados.

 

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