Si hay una verdad universal e imposible de negar hoy es que no hay una sola persona el mundo a quien no le haya cambiado la vida radicalmente desde algunos hace meses. Protocolos de higiene, horarios especiales para hacer compras o pasear con los niños, teletrabajo y clases a distancia son el “pan nuestro de cada día” en la actualidad, por eso queremos invitarte a conocer sobre el Mindfulness en familia.

Y si a esta mezcla le agregamos el contexto de una transición a lo que será “nueva normalidad” -de el cual no sabemos nada- el estrés que acompaña al popular “quédate en casa” es una bomba de tiempo diaria. Afortunadamente, con el mindfulness tenemos cómo desactivarla.

Si a los adultos nos cuesta realizar un manejo adecuado a las emociones, los pequeños de la casa no lo tienen más fácil. Para desconectar el “piloto automático” con el que a veces andamos a diario, esta es una invitación para asumir no solo un nuevo hábito, sino un estilo de vida.

La atención plena , como se ha traducido su nombre al español, es una práctica ya ampliamente reconocida y utilizada para ayudar a mantener una vida en equilibrio. Permite enfocar la concentración en las tareas diarias, evitar tensiones internas -que se reflejen también en el estado físico- y reconocer las emociones que se activan frente a distintas situaciones, para reaccionar –y actuar- con mayor consciencia.

Si en los adultos es sumamente beneficiosa, un niño o una niña que aprende técnicas de mindfulness desde temprana edad, será desde entonces alguien capaz de tomar mejores decisiones, incluso en la adolescencia o la adultez. Su capacidad para ser resilientes aumentará con los años y como madre, sentirás la seguridad de que contarán con una tremenda paz interior como fortaleza.

Según los psicólogos expertos esta área, la edad ideal para comenzar a practicar ejercicios básicos de atención plena es a los tres años. Para los adolescentes será muy beneficiosa y más fácil de incorporar a su rutina diaria. Y para los adultos, se convertirá en un instrumento para conectarse con el aquí y el ahora cada vez que lo necesiten.

Al conocer estas ventajas, no queda duda de que encontramos justo lo que necesitamos para ayudar -de una forma amable y divertida- a cada miembro de nuestra familia a comprender, gestionar y canalizar sus emociones, un recurso que además nos sirve para mejorar nuestra propia conducta como mamás y seres humanos.

MINDFULNESS EN FAMILIA

Por eso, para hacértelo más fácil, a continuación te enseñamos un ejercicio básico de mindfulness que pueden empezar a practicar desde ahora a modo de introducción en esta práctica.

Aprender a respirar conscientemente es la base fundamental de esta práctica, por eso es lo primero que debemos dominar. Busca un lugar en casa, con suficiente espacio para sentarte con tu familia o incluso, donde se pueden acostar.

Si tienen esterillas o un mat de yoga cada uno, mejor; aunque también pueden hacerlo sobre una manta. Prepara el lugar con esencias o aceites esenciales para hacer la experiencia mucho más agradable.

MINDFULNESS EN FAMILIAComienza por decirles que presten atención a su respiración, siguiendo el “aire mágico” que lentamente entra por su nariz, baja a sus pulmones e hincha su estómago y luego sale por la boca.

Luego de hacerlo tres veces, pídeles que cierren los ojos y hagan lo mismo, pero que se imaginen cómo es ese “aire mágico” ahora que no lo ven (puedes decirle que lo ves como estrellitas, burbujas o purpurina -glitter-) y repetir las respiraciones cuatro veces más.

Guíalos con una voz suave y pausada (si tienes música para meditar, mejor), enfatiza cómo su cuerpo y su mente están cada vez más calmados, así como lo bien que se sienten. Al finalizar, pídeles que te cuenten su experiencia. Y trata de repetirlo a diario, a la misma hora. Seguro se convertirá en su momento favorito del día.

Y si estás buscando más tips para practicar la meditación, antes de iniciar con tus hijos, descarga nuestra Guía de meditación: Mindfulness y Aceites Esenciales y comienza ese encuentro contigo mismo fomentando los estados de presencia.