Cada vez más personas se unen a la práctica del Mindfulness, y es que la rutina de hoy en día ha obligado a más de uno a buscar opciones para descargar el estrés y enfrentar sus dolencias. Pero ¿sabes qué es el Mindfulness y cómo actúa en tu cuerpo y en tu mente? La práctica de Atención Plena, como también se le conoce, se ha convertido en una maravillosa respuesta a las necesidades de tranquilidad y conciencia del ser humano. Si aún no la has puesto en práctica aquí te decimos por qué deberías hacerlo.

Resulta que esta experiencia, con más de 2.000 años de vigencia, no es más que la capacidad humana de concentrarse en el tiempo presente, es decir, de volver constantemente al aquí y al ahora. Se trata de lograr un estado de calma y conciencia a través de tu respiración.

La intención del Mindfulness es que puedas conseguir que el consciente se relaje y no elabore juicios de lo que se está sintiendo o pensando. La idea central es que te enfoques en el tiempo presente pues, aunque piensas que tienes control sobre tu atención en el presente, siempre estás atendiendo pensamientos sobre el pasado o el futuro y te olvidas del ahora.

Los ejercicios de Atención Plena, están dirigidos a que puedas reconocer lo que está sucediendo en el momento presente, aceptarlo y dejar fluir la experiencia, sin que esto tenga que generar alguna reacción en nosotros. Se trata de experimentar el presente sin añadirle un juicio.

¿Qué es el Mindfulness y para qué sirve?

Durante los últimos 30 años el Mindfulness se ha convertido en una práctica reconocida y de gran utilidad para muchos de nosotros. Seguramente has oído hablar de su impacto en la reducción del estrés o de su utilidad en tratamientos psicológicos, pero ¿sabes realmente para qué sirve?

Expertos en el tema han asegurado que está práctica tiene beneficios importantes en varios aspectos de la vida de quien hace uso de ella, te mencionamos algunos de ellos:

  • – Reducir efectivamente el estrés.
  • – Aumenta la autoconciencia.
  • – Ayuda en el tratamiento de problemas psicológicos como la ansiedad y la depresión.
  • – Desarrolla una mayor capacidad de discernimiento y compasión.
  • – Mejora la percepción del dolor en aquellas personas con enfermedades crónicas.
  • – Aumenta la capacidad de concentración y atención en las tareas diarias.
  • – Favorece el sueño nocturno, por lo que puede ser una excelente terapia contra el insomnio.
  • – Mejora el desarrollo de nuestra inteligencia emocional, pues nos permite afrontar los pensamientos y vivir las situaciones sin tener que juzgarlas.
  • – Favorece la creatividad. Como tranquiliza la mente, esta tiene la capacidad de crear ideas nuevas.
  • – El uso de aceites esenciales en el Mindfulness favorecerá el tratamiento de algunas dolencias específicas.

¿Cuándo practicarlo?

Practicar el Mindfulness no tiene límite de edad, basta con que tengas las ganas de alcanzar la tranquilidad y autoconciencia para poder incluirlo en tu rutina. Si ha decidido hacerlo, quienes saben sobre el tema recomiendan empezar con sesiones cortas, por lo menos de 10, para que vayas acostumbrándote a la práctica.

Los ejercicios para los principiantes están dirigidos a la respiración. Se trata de concentrarse en la inhalación, escucharla, sentirla, sin pensar en ella. También, puedes usar aceite de lavanda para que puedas obtener un efecto relajante más efectivo.

Quienes ya han practicado la Atención Plena, deberán dedicar por lo menos 15 minutos al día a las sesiones. A medida que va transcurriendo el tiempo, se irán incluyendo ejercicios que te inducirán a nuevos niveles de relajación y meditación ( Descarga nuestra Guía ). Inicia ahora con el Mindfulness y no olvides incluir el aceite esencial de tu preferencia.