Retorno a lo Natural:
Un estilo de Vida

❀ Vida sin Químicos

❀ Aceites Esenciales

Retorno a lo Natural: Un estilo de Vida

Desde Toda Lavanda creemos que podemos vivir en Equilibrio con la naturaleza, por eso promovemos un estilo de vida natural, definiendo natural como “derivado de la naturaleza y sin aditivos o mayores procesos industriales”.

La OMS definió en 1986 el estilo de vida como “una forma general de vida basada en la interacción y los patrones individuales de conducta determinados por factores socioculturales y características personales”; por lo tanto, te explicaremos que significa ir transformando nuestra forma de vivir y consumir conscientemente para ir construyendo armonia en cada aspecto de nuestra vida.

Una vida equilibrada está compuesta por varios factores, como una buena alimentación, ejercicio, descanso necesario, el control de emociones y hasta la prevención de enfermedades, sin embargo, nosotros nos centraremos desde el conocimiento, en enseñarte cómo reducir la exposición y el consumo de agentes tóxicos, a los cuales estamos expuestos diariamente.

Y es que, si te menciono la palabra salud, probablemente lo que pienses es en tu estado físico; en estar libre de enfermedad o dolor, sin embargo, para nosotros implica integridad; que tengas energía, vitalidad, que tu mente y tus emociones funcionen adecuadamente y que tu relación con la familia, amigos y dinero estén en equilibrio.

Desde hace algunos años, el tema “naturaleza”, está en tendencia y miles de personas han desarrollado cierta sensibilidad social hacia el medio ambiente, lo cual celebramos, sin embargo, nosotros queremos ayudar a cambiar los hábitos de cada familia, dando una mayor importancia al cuidado personal para que desde allí, se logre un impacto positivo y sustentable en la naturaleza.

Queremos retornar a lo natural desde la base, desde nuestra esencia como personas, promoviendo el autocuidado del cuerpo, el alma y el espíritu, para lograr esa armonía real, con nosotros y con quienes nos rodean.

Durante miles de años, el ser humano vivió inmerso en unos ritmos más llevaderos, que le permitían espacios de descanso y plenitud, así que nuestro llamado es a tomarte el tiempo para integrarte nuevamente a ritmo más natural, de los bosques, la playa o el parque para ir sintiendo sosiego y calma.

¿Por dónde comenzar? Vida sin químicos

Podemos iniciar tomando conciencia de la cantidad de químicos presentes en nuestro hogar, no solo en los alimentos que consumimos, si no en los productos de cuidado diario y de limpieza, ya desconocemos el daño que le hacemos a nuestro cuerpo.

Empieza planteándote una alimentación más balanceada consumiendo alimentos lo más naturales y menos procesados, logrando así reducir la cantidad de hormonas, aditivos, residuos de pesticidas,  manipulación genética, etc.

Es importante priorizar los alimentos frescos, de temporada y tener cautela con el exceso de las carne y grasas animales. Además, la concentración de ésa clase de contaminantes suele ser mayor a medida que se asciende por la cadena alimentaria, de modo que es menor en los vegetales.

Comer abundante fruta y verdura, especialmente las de producción ecológica certificada, garantiza una menor ingestión de tóxicos. Las mismas proveen antioxidantes que ayudan a contrarrestar algunos efectos secundario de la toxina, y son más nutritivos.

Los Químicos en nuestro Hogar no son los mismos de nuestros abuelos

Muchos productos que aplicamos sobre nuestros cuerpos  como cremas, lociones, tintes, geles, champús, desodorantes, maquillajes pueden contener sustancias perjudiciales para la salud. Es algo que inquieta a muchos científicos al representar una vía tan directa y cotidiana de exposición.

Para darnos cuenta hay una serie de datos que tenemos que tener claros:

Según Prada, autor del libro “Hogar sin tóxicos” explica que la expansión de la industria química ha llevado a nuestras casas grandes cantidades de sustancias sintéticas, en los alimentos, en los productos de uso diario y en todos los lugares adónde vamos.

Pesticidas en alimentos y lugares

La mayor parte de la superficie agrícola del planeta es rociada cada año con millones de toneladas de pesticidas sintéticos, dejando aparte otros usos no agrarios en parques, jardines, campos de golf, y por supuesto nuestros hogares.

Los pesticidas son sustancias diseñadas para dañar organismos vivos, y aunque teóricamente busca dañar solo a una serie de organismos como hierbas, hongos e insectos, frecuentemente afectan de forma contundente a otros seres vivos.

Por ejemplo, en 2018, el USDA recolectó y probó 758 muestras de harina de trigo y 189 muestras de arroz y encontró 19 y 37 pesticidas diferentes en estos productos, respectivamente, incluidos el pesticida neurotóxico clorpirifos y el insecticida piretroide deltametrina. Las muestras de arroz también contenían triciclazol y propiconazol, dos fungicidas no aprobados en la Unión Europea.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que actualmente se encuentran en primera línea para coordinar la respuesta a la pandemia de COVID-19, estiman que cada año uno de cada seis estadounidenses , o 48 millones de personas, se enferma de enfermedades transmitidas por alimentos, 128,000 son hospitalizados y 3.000 mueren.

Cuidado Personal

En el cuidado personal, algunas de las sustancias que más inquietud han generado pertenecen al grupo de los parabenos, los cuales son conservantes con efecto antibiótico (contra hongos, levaduras y microorganismos), amplísimamente utilizados, que se han venido integrando en muchos productos, desde cremas para la piel a fármacos, pasando por desodorantes o productos alimenticios.

La base de datos Skin Deep de EWG indica que diferentes investigaciones han asociado los parabenos a cáncer, disrupción endocrina, toxicidad reproductiva, inmunotoxicidad e irritación de la piel.

No solo se han usado en productos de aseo y cosméticos sino también en: jarabes, supositorios, soluciones para los ojos, contraceptivos, corticoides, anestésicos locales, heparinas, etc., por no hablar de helados, pasteles, refrescos, fiambres y gelatinas. Por ello, una persona podría tener en su cuerpo una presencia nada desdeñable de estas sustancias a través de diferentes vías.

Entonces debemos empezar a leer las etiquetas y optar por los productos más amigables con el ambiente, además de iniciar la producción de tus propios productos con tus olores favoritos y beneficios incalculables, usando sustancias orgánicas y aceites esenciales.

Cuidado del Hogar

Los productos limpiadores del hogar son sustancias químicas pensadas para desinfectar, que incluyen en su composición ácidos o bases fuertes, que por su peligrosidad entrañan riesgos para las personas, mascotas y medio ambiente. 

Estos productos por imperativo legal vienen etiquetados y exponen muy claramente los riesgos inherentes a los mismos y las precauciones que se deben adoptar en su uso. Sin embargo, los consumimos normalmente. 

En mi caso, poco a poco he incorporado los aceites esenciales para realizar la limpieza de mi hogar.

Medicamentos

Si bien es cierto que los avances de la medicina son esenciales para los problemas de salud, el consumo de químicos es cada vez más grande para malestares sencillos y frecuentes en nuestras familias. 

En mi hogar hemos optado por las terapias alternativas, las cuales, según el portal de Medicina Alternativa, son todas aquellas prácticas distintas a la medicina convencional. La medicina complementaria y alternativa o CAM (por sus siglas en inglés) es representada por todas aquellas especialidades de tipo religiosos, orientales y/o de pueblos originarios de algunos países que mantienen viva esa cultura y las tradiciones de sus ancestros.

Así, encontramos prácticas como la homeopatía, acupuntura, aromaterapia, reflexología, meditación, entre otras, se han mantenido en la cultura colectiva desde hace miles de años.

Y hoy en día, ya muchos médicos convencionales y ciertos organismos sanitarios gubernamentales y privados, están utilizando técnicas de la medicina alternativa, dándole el término de ‘complementaria’, utilizándolas como apoyo a los tratamientos convencionales. 

Dolores de espalda, migrañas, y algunos malestares generales presentes en las familias, están siendo tratados con técnicas complementarias que además hoy cuentan con productos naturales que refuerzan su poder, como los Aceites esenciales.

¿Qué son los aceites esenciales?

Los Aceites Esenciales son una mezcla de sustancias aromáticas producidas por muchas plantas. Sólo la naturaleza puede producir los Aceites Esenciales totales. Son una mezcla de sustancias aromáticas concentradas en forma de gotas minúsculas contenidas en semillas, glándulas, pelos glandulares, sacos, o venas de diversas piezas de la planta: hojas, vástagos, corteza, raíces, flores y frutas. Son la “esencia” de esa forma particular de la planta.

“Sólo la naturaleza puede producir los Aceites Esenciales totales”

Son responsables de dar a la planta su olor y “huella digital” únicos. Por ejemplo, cuando al tomar una cáscara de mandarina o naranja y presionarla se ven salir unas minúsculas gotas que dejan en el ambiente un delicioso olor a la fruta, estos son los Aceites esenciales, Igual se puede hacer al macerar entre los dejos una hoja de albahaca o menta, un tallo de romero, o una rosa del jardín.

Los Aceites Esenciales son formas altamente concentradas de la parte de la planta de la cual se extraen; sin embargo, los aceites también pueden presentar cambios en la composición y en la localización de una parte de la planta a otra. Por ejemplo, en el árbol de naranja el aceite de Neroli se obtiene de las flores, el aceite de Naranja de la cáscara de la fruta en sí, y el aceite esencial de Petitgrain de las hojas del árbol. Son tres aceites diferentes dependiendo de la parte del árbol utilizada.

Cuando se hace uso de un aceite esencial se debe tener en cuenta que se trata de un producto extractivo (obtenido por extracción directa de la planta) cuya concentración rara vez supera el 1 % del peso de la planta seca. Ello significa que sí se va a emplear 1 g de aceite esencial, en realidad se está empleando cerca de 100 g de planta seca, lo cual representa una dosis muy considerable

“1 g de aceite esencial, en realidad se está empleando cerca de 100 g de planta seca, lo cual representa una dosis muy considerable”

Es por esto que para mi los aceites son “naturaleza metida en una botellita” y has sido parte primordial en mi camino de retorno a lo natural; he cambiado mis rutinas incluyendo estas esencias para mis productos de cuidado personal, son una caricia para mi cuerpo y mi piel, además para la limpieza de mi casa y para los malestares generales que se puedan presentar en mi familia.

Si quieres saber Cómo los utilizo, Descarga mi ebook de usos y empieza tu retorno a lo natural.

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